La Península de Paraguaná, ubicada en la franja costera occidental de Venezuela, representa el área más septentrional de la plataforma continental del país. Su clima megatérmico y seco induce el predominio en casi toda la península de una vegetación xerofítica, interrumpida por franjas de bosques secos y bosques muy secos que representan los remanentes de ecosistemas que estuvieron ampliamente distribuidos en Paraguaná, actualmente restringidos a zonas como la Fila de Montecano y los pisos altitudinales medios del Cerro Santa Ana. Los bosques secos albergan una fracción muy importante de la diversidad biológica presente en la Península de Paraguaná. Entre las especies presentes, se pueden mencionar varios murciélagos de hábitos polinívoros-nectarívoros, como Leptonycteris curasoae (Miller) y Glossophaga longirostris (Miller) (familia Phyllostomidae), así como los murciélagos insectívoros Pteronotus paraguanensis (Linares y Ojasti), Mormoops megalophylla (Peters), Pteronotus davyi (Gray) (familia Mormoopidae) y Natalus tumidirostris (Miller) (familia Natalidae) (Gutiérrez y Molinari, 2008; Martino et al., 1997; Molinari et al., 2012). Dentro de este grupo de quirópteros destaca la especie cavernícola Pteronotus paraguanensis, reconocida como endémica de la península (Sánchez y Lew, 2012).
Las especies mencionadas utilizan como refugios diurnos y zonas de maternidad un sistema de cuevas o simas de origen calizo, que tienen la particularidad de concentrar altas temperaturas (mayores a 30 ⁰C) y humedad (74 a 98%, Martino et al., 1997). Estos refugios, denominados “cuevas calientes”, se encuentran solo en esta zona de Suramérica y en algunas islas del Caribe, tales como Cuba y Puerto Rico (Rodríguez-Durán, 1995; Silva- Taboada, 1979). En el año 2008, con base a la importancia ecológica que tiene el sistema cavernícola de Paraguaná como un componente clave para el mantenimiento de la biodiversidad regional, en conjunto con el alto valor ecológico y patrimonial de las especies animales asociadas a éste, se declaró a este sistema como un Área Bajo Régimen de Administración Especial denominada “Santuario de Fauna Silvestre Cuevas de Paraguaná” (República Bolivariana de Venezuela, 2008). Este santuario comprende cuatro cuevas de la península (Piedra Honda, El Guano, El Pico y Jacuque), con una extensión total de sólo 20 ha.
El sistema de cuevas de la Península de Paraguaná y su entorno natural son objeto de amenazas crecientes, como resultado de una fuerte presión por el uso de los recursos asociados y la ocupación del territorio con fines agropecuarios, turísticos o urbanísticos. Esta situación ha intensificado los procesos de desertificación y la consecuente pérdida de biodiversidad en la región (Díaz, 1996), más aún a partir del año 2001, cuando Paraguaná fue decretada por el gobierno venezolano como Zona Libre Comercial y Turística; lo que promueve un mayor desarrollo económico y urbano. Esta situación evidencia la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger aquellas áreas de importancia para la conservación local y regional de la biodiversidad. El reconocimiento del sistema cavernario de la Península de Paraguaná, junto con su entorno natural, como un AICOM, contribuirá en gran medida a proteger las especies de quirópteros indicadas, y en particular a Pteronotus paraguanensis, cuya única población se encuentra geográficamente restringida a esta porción del territorio nacional.
Dicho nombramiento puede servir como elemento que motive la protección de las formaciones vegetales de las cuales depende la alimentación de las colonias de murciélagos que se resguardan en el santuario, así como para destacar la necesidad de avanzar en los planes de ordenamiento y manejo de la península.
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DESCRIPCIÓN GENERAL DEL ÁREA
El paisaje de la Península de Paraguaná está integrado por ecosistemas áridos y semiáridos, así como formaciones de dunas, las cuales están expuestas a los vientos alisios. La topografía predominante es plana, interrumpida por formaciones montañosas como el Cerro Santa Ana (830 msnm) y la Fila de Montecano (200 msnm). Su clima es megatérmico y seco, con precipitaciones anuales que varían entre 250 y 500 mm. La evapotranspiración excede a la precipitación hasta 10 veces y varía entre 1700 y 2500 mm, mientras que la temperatura media anual es de 27 °C (Díaz, 1988). Dicho perfil climático condiciona el predominio en casi toda la península de una vegetación xerofítica, enmarcada en la formación vegetal de arbustales espinosos (Oliveira-Miranda et al., 2010), interrumpida por franjas de bosques secos y bosques muy secos, que representan los remanentes de ecosistemas que estuvieron ampliamente distribuidos en Paraguaná.
ACTORES INVOLUCRADOS
- Centro de Investigaciones en Ecología y Zonas Áridas (CIEZA): Este centro, que lleva 30 años de fundado, ha realizado varios estudios en la Península de Paraguaná, más específicamente en la zona de las cuevas de este sistema cavernario. El CIEZA se crea con el objetivo fundamental de estudiar los recursos naturales existentes en la región y promover su conservación y utilización racional; dicho objetivo sólo podrá alcanzarse a través del conocimiento profundo de la biodiversidad existente, detectar especies con mayor potencialidad para la producción en las zonas áridas, para luego poder manejarlos y producir algún beneficio económico y/o social. Cuenta con personal profesional y técnico con una amplia experiencia en estudios ecológicos, con énfasis en la Península de Paraguaná. Ha realizado investigaciones sistemáticas sobre la flora y la fauna de la Península (incluyendo las cuevas de Piedra Honda y del Guano), así como la ecología de los murciélagos asociados con éstas. Los resultados de los proyectos realizados por el CIEZA-UNEFM han sido publicados en revistas científicas especializadas, a nivel nacional e internacional.
- Ministerio del Ambiente a través de la Dirección Estadal Ambiental Falcón (DEA-Falcón): Es la encargada de la ordenación del territorio y conservación ambiental en el estado Falcón. Es el encargado de velar por la custodia del Santuario de Fauna Cuevas de Paraguaná y establecer la reglamentación de ordenamiento y manejo de esta figura de área natural protegida, según la legislación venezolana. Debe aún proponer el plan de ordenamiento de esta figura, así como su debida implementación.
- Alcaldías de los Municipios Falcón y Los Taques: Como autoridad local, las nombradas Alcaldías, a través de sus secretarías de Ambiente, deben participar en todos los procesos legales y de ordenamiento encaminados a brindar protección a las cuatro cuevas, coordinando con los consejos comunales que estén establecidos en las adyacencias de las mismas y con el Ministerio del Ambiente.
- PCMV: El Programa para la Conservación de los Murciélagos de Venezuela participaría a través de sus miembros (profesionales quiropterólogos) para sugerir lo necesario en el plan de ordenamiento que se debe implementar. También podrá contribuir a continuar la difusión de la importancia de la conservación de las cuevas por medio de charlas y actividades educativas y culturales a ser realizadas en los pueblos y asentamientos humanos presentes en la Península de Paraguaná, así como divulgar a través de los medios de comunicación local y regional.
- INFALCOSTA: ONG con sede en Pueblo Nuevo (Península de Paraguaná), creada en 1995 por esfuerzo conjunto de la Junta Comunera de San José de Cocodite, el CIEZA y las fuerzas vivas de la Península. Su objetivo es fomentar el desarrollo sustentable de las comunidades locales asentadas en las zonas áridas y costeras del Estado Falcón, poniendo énfasis en la conservación de áreas críticas. Entre las actividades que lleva a cabo se encuentran: 1) protección y manejo de la Reserva Biológica de Montecano, 2) educación ambiental, 3) capacitación para el manejo de recursos, 4) diseño de políticas contra desertificación, y 5) apoyo a entes gubernamentales responsables de la gestión ambiental regional. También sirve como punto focal nacional de la Red Internacional de Organizaciones de Lucha contra la Desertificación. Mantiene estrecha relación con los investigadores del CIEZA-UNEFM y posee un comodato de 1600 hectáreas que conforman la Reserva Biológica de Montecano, e incluyó a las Cuevas de Piedra Honda y el Guano antes de la creación del Santuario de Fauna.
ACCIONES PREVISTAS PARA CONSERVACIÓN, EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN
Política y legislación
- Elaborar el Plan de Ordenamiento del Santuario de Fauna Cuevas de Paraguaná.
- Solicitar al Ministerio del Ambiente de Venezuela que adjudique personal para la supervisión del plan de ordenamiento y manejo para esta área.
- Solicitar al Ministerio del Ambiente la declaratoria de una Reserva de Biosfera, que permita proteger una mayor extensión de los ecosistemas en los cuales se alimentan las especies de murciélagos asociadas a las cuevas del Santuario; en particular, P. paraguanensis y L. curasoae, pues bajo la actual figura administrativa solo se protege el refugio y una porción ínfima de los lugares de alimentación
- Desarrollar un plan de manejo para el Santuario de Cuevas de Paraguaná.
- Implementar protección en cuevas que incluya la restricción de visitantes no debidamente autorizados.
- Mejorar el hábitat de las especies nectarívoras e insectívoras, a través de proyectos de reforestación con especies nativas importantes para el mantenimiento de este ecosistema, incentivar la estabulación de caprinos, principal problema en el mantenimiento de la vegetación nativa.
- Evitar la instalación de complejos industriales en las cercanías del Santuario, que sean altamente contaminantes y perturbadores para la fauna alojada en dichas cuevas, dirigido muy especialmente a la cueva de El Pico.
- Seguir con las iniciativas de educación ambiental propuestas por distintas ONGs (e.g. Soy Niño, a través del libro” Murciélagos. Habitantes nocturnos de Paraguaná”. Ochoa et al., S/F) a favor de los murciélagos y llevar a cabo programas de educación ambiental formales y no formales que involucren a las comunidades locales, con énfasis en unidades educativas básicas y diversificadas.
- Difundir por medios de comunicación local (radio, tv y prensa escrita) la importancia de la conservación de los murciélagos y sus refugios diurnos.
- Capacitación de técnicos locales para el monitoreo de colonias en refugios diurnos.
- Evaluar el uso de hábitat, requerimientos alimenticios y patrones de movimiento de las especies que utilizan estas cuevas como refugio en su área de distribución.
- Evaluar la importancia de las cuevas de Paraguaná como uno de los principales centros de reproducción de L. curasoae en el norte de Suramérica.
- Con la ayuda de los índices de susceptibilidad propuestos por García-Rawlins (2011), realizar monitorizaciones sobre el estado de conservación del sistema cavernario y su entorno.
LOCALIZACIÓN DEL ÁREA
Todas las cuevas incluidas en el Santuario de Fauna Cuevas de Paraguaná tienen su origen en formaciones geológicas del Plioceno (hace aprox. 5 millones de años). Están ubicadas en terrenos de piedra caliza, y su desarrollo es de tipo vertical, oscilando sus profundidades entre 7 y 15 m por debajo de la superficie.
